PRESIDENTES MUNICIPALES DE TORREON (6o al 10)
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PRESIDENTES MUNICIPALES DE TORREON (6o al 10)
   
   
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D. RAFAEL ALDAPE QUIROZ
1907-1908. SEXTO PRESIDENTE MUNICIPAL DE TORREÓN. COAH
Al celebrarse las elecciones al finalizar el año de 1906, para el período siguiente, resultó triunfador D. Rafael Aldape Quiroz, quien tomó posesión de su cargo el 1 ° de Enero de 1907. Nació don Rafael Aldape Quiroz en Múzquiz, Coah., el 15 de agosto de 1861 donde hizo sus estudios primarios y siendo muy joven, a la edad de 18 años, se trasladó a vivir a Ciudad Lerdo, Dgo., por el año de 1880, viviendo en ese lugar hasta Octubre de 1906, cuando trasladó su residencia a la Villa de Torreón, Coah.
El Señor Aldape Quiroz cultivaba una estrecha amistad con su paisano Lic. D. Miguel Cárdenas, por esas fechas Gobernador de Coahuila, quien estaba complacido con la elección del nuevo Presidente Municipal. Muy pronto el Señor Gobernador hizo una visita a la Villa de Torreón para inaugurar algunas obras materiales realizadas por la Administración anterior del Lic, Flores Martínez, tales como el Mercado Juárez, la ampliación del Panteón Municipal y la pavimentación de los corredores de la plaza 2 de Abril, además ofrecer su apoyo a Torreón, al través de sus autoridades municipales, en las que figuraba otro de sus amigos que era D. JUAN CASTILLON, Jefe Político desde años anteriores. Les hizo el ofrecimiento de elevar la Villa al rango de Ciudad, ya el crecimiento y progreso así lo ameritaban.
El Gobernador cumplió su palabra y pronto propuso a la Legislatura de Coahuila lo siguiente:
"Dado el crecimiento y desarrollo -dice Guerra- que con toda rapidez se ha operado en todos los ramos de la riqueza pública de la floreciente Villa de Torreón, y la importancia que ha adquirido la población por sus magníficos edificios modernos, sus grandes transacciones en la banca, el comercio y la agricultura; la facilidad de ¡os medios de transporte, como uno de los mejores centros ferrocarrileros, la cual afluyen tantos inmigrantes de todas partes atraídos por las empresas industriales establecidas o que puedan radicarse con éxito; e! Ejecutivo de mi cargo, que conoce los elementos con que cuenta el Municipio y ha tenido la oportunidad de ver la altura a que ha llegado aquel emporio de negocios, cree conveniente que se eleve la precitada VILLA a la categoría de CIUDAD, y así se permite iniciarlo a esa H. Cámara, esperando se sirva al efecto expedir e! decreto respectivo, como un estímulo al adelanto y progreso llevado a cabo por los habitantes de aquella importante localidad. Reitero a ustedes las seguridades de mi consideración más atenta y distinguida. -Libertad y Constitución.- Saltillo, 17 de Junio de 1907.-MIGUEL CARDENAS.-Rúbrica.- Secretario, Melchor Cárdenas. Rúbrica".
La Legislatura Estatal expidió el siguiente Decreto:
"ARTICULO PRIMERO.- Se erige en CIUDAD, con la denominación de TORREÓN, la Villa del mismo nombre, del Distrito de Viesca".
"ARTICULO SEGUNDO.- La promulgación de este Decreto tendrá lugar el día 15 de Septiembre próximo".

"Sala de Comisiones.- Saltillo 12 de Julio de 1907.- E. Dávila.- J. Cabello y Siller.-E. A. Rodríguez".
Llegado el momento, Torreón se vistió con sus mejores galas, mientras que ei Jefe Político D. Juan Castillón, presidía junto con las autoridades Municipales con su presidente a la cabeza D. Rafael Aldape Quiroz, se promulgaba el BANDO solemne. Acto seguido el Dr. D. CARLOS VIESCA LOBATON, pronunció un espléndido discurso del que tomo algunos párrafos de la obra de D. Eduardo Guerra, como sigue:
"CONCIUDADANOS: -Aunque la erección de una Villa en CIUDAD no tenga actualmente la importarrcia práctica -que en los antiguos tiempos, por que la mano niveladora de las ¡deas republicanas ha borrado del código de los egoísmos, los privilegios y los fueros; aunque el amparo de las leyes y ios sentimientos de confraternidad hayan barrido el recinto tras el cual se apiñaba la multitud urbana orgullosa de sus templos y sus palacios, de sus monumentos y sus jardines, de sus costumbres y sus reglamentos, de sus honores, artistas, sabios, soldados gloriosos, muertos ilustres y dioses lares, bajo el punto de vista moral es altamente significativo y de trascendencia para el lirismo de sus apologistas, el plebiscito que con patriótico entusiasmo celebra dignamente el pueblo de Torreón y por el cual se transforma en CIUDAD la antigua VILLA, se declara la mayoría de edad de una agrupación, que por disposiciones especiales de la naturaleza y por el ardimiento de sus pobladores ha surgido del desierto como al llamado de mágico conjunto, fuerte y dispuesto para el triunfo, como surgió Pallas Athenea del cerebro de Júpiter en uno de los más bellos días de la mitología helénica".
"¡DÍA SANTO! Al derredor del ara se aglomera un pueblo en cuyas manos he visto las desolladuras del trabajo, un pueblo que en multitud de ocasiones ha demostrado que no se arredra ante las dificultades de la obra, y estoico se mutila entre los engranajes de las fábricas, derrama su sangre en los cilindros de los despepitadores, muere arrebatado por la explosión que arranca a las entrañas del monte el mineral o la cantera y que, más gigante aún, sufre y calla padecimientos y miserias íntimas que no dejan más huellas de dolor que las leves arrugas que pudiera dejar una sonrisa".
"... tiene, pues, Torreón, su pueblo; tiene jardines y monumentos; se levantan en su recinto las fábricas de hilados, donde el huso, en su constante "va y ven" devana la blanca fibra que produce la comarca, para vestir de gala a sus doncellas o envolver en blancos pañales a los recién nacidos; tiene sus fundiciones donde corre transformada lava de riqueza de nuestro suelo o el bronce modelador de las estatuas de nuestros héroes y grandes hombres, ya no forjadas con los cruentos eslabones de las cadenas de esclavos, sino vaciadas con los vírgenes productos de las tierras; tiene sus palacios donde habita la justicia; el Foro y el Capitolio se dibujan su mañana; tiene sus templos, sus dioses, sus sacerdotes y tiene también sus poetas. ¡Oh Ciudad! ¡Estás completa!"
"... Esta es la obra, ésa es la tarea del pueblo que empieza a vislumbrar en el horizonte altos destinos que cumplir después de aseguradas su prosperidad y bien material. Es portentosa; ¿pero acaso por gigantesca nos detendrá en los umbrales del regio alcázar del ideal? ¿El temor a la caída hará detener en cobarde expectación el paso que nos separa de la gloria? No, mil veces no;
antes desear la muerte en el martirio".
"Quédese para los apocados de espíritu espantarse ante la llaga que existiese o detenerse por la herida que reciba, que éstas sólo han servido de acicate a los hombres de buena voluntad y a los pueblos libres para escalar el templo de la gloria".
"Hoy ante el altar de la Patria y ungida por la memoria de los héroes, la Ciudad de Torreón ofrece el contingente de su esfuerzo a las autoridades en el bien procomunal; exigiendo en cambio únicamente, ya que tiene el derecho de exigir, el que se mantengan muy altos los fueros de la justicia y el honor".
"Y así será, porque si un pueblo se resuelve hasta el sacrificio por su futura grandeza y sus dignos representantes del poder están, como ahora, animados de los mejores sentimientos e intenciones, la convicción de tan felices factores conducirá a un éxito final".
"Viva, pues, el pueblo que cuenta con semejantes garantías para el mañana;
vivan los héroes, al calor de cuyo recuerdo se templan las voluntades, y resuélvase todo en bienhechora lluvia de felicidad sobre el TORREÓN. He dicho".
Así tocó al Presidente Municipal D. Rafael Aldape Quiroz, ser actor en los
sucesos más importantes de ese nuevo Torreón: Alcalde de la Villa y de la Ciudad. Las obras materiales se multiplicaron: En octubre de ese año se inició la construcción del Hospital Civil; la red de agua y drenaje se amplió muchísimo, colocando diez y siete mil metros de tubos de barro de veinte hasta sesenta centímetros de diámetro. "Estaban emplazados -sigue diciendo Guerra- ciento sesenta y cuatro pozos de visita; seiscientos ochenta y dos albañales de casas y cinco sifones".
Se fundó el Banco Chino que encabezó y dirigió el Sr. Fonk Chuck,
levantando su propio edificio en la esquina de la Avenida Juárez y Calle Valdés Carrillo, durando en ese lugar hasta 1912 y siendo una de las hermosas construcciones de cantera frente a la plaza 2 de abril. El 9 de Diciembre de ese año de 1907, la Asamblea General de accionistas del Casino de la Laguna, S.A., autorizó a Los señores Lic. Manuel Garza Aldape y D. Mauro de la Peña Sr., para comprar el terreno al lado sur de la Plaza 2 de Abril y que pertenecía al Municipio, para que se construyera el edificio de ese centro social, que había estado con el nombre de Casino Torreón, en el lugar donde después fue el Hotel Barcelona, autorizándose además, al Presidente del Casino D. Francisco Larriva y al Secretario Lic. D. Onésimo Cepeda, para conseguir un crédito de ochenta mil pesos para financiar la obra. Ese edificio, como veremos en otro capitulo fue inaugurado en 1910.
Se terminó la nivelación de la ciudad encomendada al Ing. Garza Parías juntamente con Garza Aldape, y con los ingenieros Roñe y Linenberger.
A mediados de ese año de 1907 se impulsaron las compras y ventas de terrenos y se iniciaron muchas construcciones en la nueva ciudad. D. Feliciano Cobián que había comprado parte de las tierras de la Hacienda del Torreón. donde se habían iniciado nuevas Sotificaciones al oriente de la Calzada Colón, hizo CINCO FRANJAS que fueron los fraccionamientos: 1o. 2o. 3o. 4o. y 5o.. de COBIAN en la suma de UN MILLÓN CUATROCIENTOS CINCUENTA MIL PESOS que para esas fechas era una cantidad estratosférica y los compradores, según dice Guerra, fueron Lie. D. Luis García de Letona, con doce y medio por ciento del valor, Don Miguel Robledo, con doce y medio por ciento del valor; Don Juan Castillón, con diez por ciento del valor; Don Roberto Dugay, con un veintidós y medio por ciento del valor; Don Silvano Dugay, con un veintidós y medio por ciento del valor; Lic. D. Miguel Cárdenas, con un diez por ciento del valor y Don Rafael Aguirre e hijos, con un diez por ciento del valor.
El 15 de Diciembre de 1907 se efectuaron elecciones para Presidente Municipal de la Ciudad de Torreón para el período de 1908, resultando reelecto D. RAFAEL ALDAPE QUIROZ y para Jefe Político quedaba nuevamente el Señor Castillón. El Cabildo fue renovado o confirmado, con los siguientes miembros:

Primer Regidor:Segundo Regidor:Tercer Regidor:Cuarto Regidor:Quinto Regidor:Sexto Regidor:Séptimo Regidor:Octavo Regidor:Noveno Regidor:Décimo Regidor:Síndico Primero:Síndico Segundo:Juez 1 ° Local Propietario:Juez 1° Local Suplente:Juez 2o. Local Propietario:Juez 2o. Local Suplente: D. Carlos Martínez.D. Francisco Larriva.D. Mauro de la Peña Sr.Lic. D. Onésimo CepedaIng. D, Andrés L Farías.Dr. D. Salomé Garza Aldape.Dr. D. Carlos Viesca Lobatón.Dr. D. Rodrigo Aguirre Campos.D. José María González.D. Guadalupe González D. Guadalupe González Barreda.Lie. D. Mauro A. Sepúlveda.Lie. D. Manuel A. Arteaga.D. Antonio Santos Coy.D. Manuel Ballesteros.D. Ambrosio Vallejo.D. Manuel M. Martínez.
La ciudad de Torreón siguió su crecimiento incontenible durante el período de1908 bajo la presidencia de D. Rafael Aldape Quiroz, hasta entregar buenas cuentas a su sucesor.
D. Rafael Aidape Quiroz dejó de existir a los ochenta y dos años de edad, el 4 de Noviembre de 1943, en la Ciudad de Torreón, Coah., siendo sepultado en el Panteón Torreón, en la tumba familiar.
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D. JUAN EUGENIO CARDENAS BRECEDA
1909. SEPTIMO PRESIDENTE MUNICIPAL DE TORREON, COAH.




El 20 de diciembre de 1908 se efectuaron las elecciones para presidente Municipal de Torreón, Coah., Los candidatos eran dos, el señor Rafael Aldape Quiroz, que quería reelegirse para un tercer período, y el Señor D. Juan Eugenio



Cárdenas Breceda, quien resultó triunfador y tomó posesión de su cargo el l° de enero de 1909 con los siguiente miembros del Cabildo

Primer Regidor: Lic. D. Mauro A. Sepúlveda.
Segundo Regidor: Lic. D. David Garza Farías
Tercer Regidor: D.Guadalupe González Barreda.
Cuarto Regidor: D.Carlos Martínez.
Quinto Regidor: D.Mauro de la Peña Sr.
Sexto Regidor: Dr. D. 5. Garza Aldape.
Séptimo Regidor: D.Andrés L. Farías.
Octavo Regidor: Dr. D. R. Aguirre y Campos.
Noveno Regidor: Dr. D. Carlos Viesca y Lobatón.
Décimo Regidor: D. José María González.
Síndico Primero: Lic. D. Praxedis de la Peña y Flores.
Síndico Segundo: Lic. D. David Garza Farías.
Juez lo. Local: D.Manuel M. Martínez
y Suplente D. Gabino Calvo.
Juez 2o. Local: D. Adolfo N. Rodríguez
y Suplente O. Manuel Suárez Ballesteros
y Segundo Suplente O.Francisco J. Lozano.

Como Jefe Político, continuó don Juan Castillón, quien llevaba varios períodos en ese cargo y lo conocía a la perfección, gozando de la estimación tanto de las autoridades como de la ciudadanía de este municipio.
El nuevo Presidente Municipal era hijo del dueño de la Hacienda de Jimulco, D. Amador Cárdenas, originario de Monclova, Coah., y gran amigo del Presidente Gral. D. Porfirio Díaz Mori, quien por cierto se hospedó en la Hacienda de Jimulco, por invitación de su amigo y fue atendido espléndidamente por el nuevo Presidente Municipal de Torreón, D. Eugenio Cárdenas Breceda. El Presidente Díaz se dirigía a Ciudad Juárez, Chih., para entrevistarse con el Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica William Howard Taff. Ya en la frontera, Díaz fue entrevistado por el periodista norteamericano Creelman, a quien le declaró -dice Guerra- "QUE EL PUEBLO MEXICANO ESTABA YA APTO PARA LA DEMOCRACIA, y que lo dejaría en libertad para señalar a sus mandatarios" Esto ocurría en Octubre de ese 1909, cuando a raíz del libro publicado por D. Francisco 1. Madero "LA SUCESION PRESIDENCIAL? se ponía en actividad la campaña contra el Dictador. Los mismo porfiristas se dividían, pues mientras unos querían de Vicepresidente de la República al General D. Bernardo Reyes, otros se inclinaban por el Señor D. Ramón Corral.
A Torreón llegaron y fueron atendidos por el Presidente Municipal Cárdenas Breceda, los oradores del momento que hacían cibrar la palabra para hacer resaltar los méritos de los futuros candidatos: el Lic. D. Rafael Zubirán se oponía a la candidatura de Corral, pidiendo la renovación; el Lic. Benito Juárez Maza, hijo del Benemérito de las Américas pronunció su discurso muy bien cuidado, e igual hicieron, con el fuego del momento D. Heriberto Barrón y llenaba el cuadro el Lic. O. Jesús Urueta. Fundaron el Club Democrático de Torreón, quedando como Presidente del mismo O. Felícitos Villarreal, hombre de empresa que era Gerente de la Compañía Metalúrgica. El General Reyes tenía muchos partidarios importantes en Torreón, entre los que figuraban el Jefe Político O. Juan Castillón, el Lic. Onésimo Cepeda, el Lic. Manuel Garza Aldape, O. Ciro Meléndez, D. Baltazar G. Peña, D. Francisco Peña Ibarra y otros más.
La Administración Municipal de O. Juan Eugenio Cárdenas se dedicó a la atención de las obras comenzadas por su antecesor, terminándose la construcción del Hospital Civil, de la escuela Benito Juárez, que fueron inauguradas. Además, se le dio atención a los servicios públicos y a la preparación de las celebraciones del Centenario de la Independencia que se celebraría al siguiente año, sin contar con los movimientos políticos y la efervecencia del nacimiento de la Revolución Mexicana que pretendía una renovación de poderes nacionales con caras nuevas en Palacio Nacional y con la tolvanera que levantó el libro "LA SUCESION PRESIDENCIAL" escrito por O. Francisco Ignacio Madero.
También a principios de su mandato, le tocó vivir la pena que sufría la Ciudad de Torreón con el fallecimiento de su fundador O. Andrés Eppen Ascerbornn el 13 de febrero de 1909, a los 61 años de edad y no obstante los esfuerzos de su amigo y médico el Dr. Fisher. Su féretro fue conducido a la cripta familiar que construyó en San Antonio del Coyote, que todavía era de su propiedad. Su acta de defunción fue firmada por el Juez del Registro Civil Don Antonio Santos Coy, que fue el primer Presidente Municipal Provisional de Torreón cuando fue elevado a la categoría de Villa en 1893.
Durante el mandato de O. Juan Eugenio Cárdenas Breceda, fungieron como Gobernadores de Coahuila el Lic. Don Miguel Cárdenas, hasta el 16 de Agosto de 1909 y de esa fecha hasta el 31 de Diciembre fue el Lic. O. Praxedis de la Peña y Flores. Por cierto, que al subir al poder el nuevo Gobernador, nombró como Jefe Político de Torreón al Lic. O. Luis García de Letona, que substituyó a O. Juan Castillón.
Una de las haciendas de Jimulco, propiedad de O. Amador Cárdenas, lleva actualmente el nombre de su hijo "O. JUAN EUGENIO".
Aunque contendió para reelegirse como Presidente Municipal para el siguiente período, las circunstancias políticas del Estado y Nacionales hicieron que triunfara el Dr. O. Leopoldo Escobar, que no pudo tomar posesión del cargo el 1° de enero porque sufrió la fractura de una pierna y continuó Cárdenas hasta Febrero de 1910 desempeñando el cargo interinamente por dos meses.


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DR. D. LEOPOLDO ESCOBAR
OCTAVO PRESIDENTE MUNICIPAL DE TORREON. Del l° de Marzo al 31 de
Diciembre de 1910 y del 10 de enero al l5de Mayo de 1911.



Efectuadas las elecciones para Presidente Municipal de Torreón, Coah. resultó triunfador el Dr. Leopoldo Escobar, tomando posesión del cargo el 1° de marzo de 1910. Resulta que no pudo tomar el puesto en enero debido a una fractura de una pierna que sufrió en un accidente, y se prolongó su antecesor don Juan Eugenio Cárdenas Breceda por dos meses más, interinamente.
Cárdenas trató de reelegirse, pero tenía de enemigo a don Ramón Corral que trató de impedirlo y dando todo su apoyo al Dr. Escobar, resultó ganador.
Escobar había nacido en la ciudad de Durango y pertenecía a una familia en extremo conservadora que había servido al Imperio de Maximiliano. Después se adhirieron al Porfiriato y como tal en Julio de 1909 se unió al grupo que encabezaba el Lic. don Luis García de Letona en la formación y apoyo del CLUB REELECCIONISTA DE TORREON, para contrarrestar al CLUB DEMOCRATICO que se había formado unos días antes. En la Presidencia de los reeleccionistas quedó el propio licenciado García de Letona y en la Vicepresidencia el Dr. Escobar en cuya casa se hospedó en su visita a Torreón el Lic. don Rosendo Pineda, importante líder del grupo de los Científicos.
Ya en la presidencia el Dr. Escobar, el Lic. García Letona, por órdenes de Saltillo había substituido en la Jefatura Política a don Juan Castillón, pero con los vaivenes de la política pronto desapareció la Jefatura Política de Torreón y con ello se ampliaron las facultades de la Presidencia Municipal. Veamos cómo cayó el Lic. García de Letona, debido a su honradez y defensor de los intereses de la ciudad. Los dos siguientes párrafos que tomo del libro de don Eduardo Guerra, explican con toda claridad los acontecimientos:
"El Lic. García de Letona seguía de Jefe Político, pero empezó a distanciarse del Gobernador de Valle y de sus amigos los altos políticos de México, por pretextos fútiles en apariencia, pero el verdadero motivo se establecía en un acto de honradez, raro, muy raro en políticos de acometividad como Letona, que se oponía a una exacción de fuerte cuantía a la ciudad, que pretendía la Empresa Abastecedora de Agua y Saneamiento de Torreón, negocio tras el que se encontraba don Fernando Pimentel y Pagoaga, prominente del grupo científico, y don Porfirio Díaz, hijo, que pretendían por medio de un decreto del Gobierno del Estado, obligar a este Municipio a pagar por las obras de construcción de estos servicios un precio exageradamente mayor que su costo material y reditual al capital invertido.
"Aquí se puso de manifiesto nuevamente esa característica de los hombres de Torreón que luchan por el interés de la ciudad, contra la inmoderada codicia de los hombres que medraban con el apoyo del grupo científico, ganó inmediatamente el apoyo, la cooperación y simpatía de las gentes de valer de Torreón, pero se perdió en cambio la fuerza del andamiaje que había construido para su actuación política e irremisiblemente CAYO DE LA GRACIA OFICIAL, no valiendo para impedirlo las gestiones emprendidas por el propio doctor Escobar en la Ciudad de México, a pesar de que había conseguido consideraciones muy señaladas de Corral y Pineda. La Jefatura Política fue suprimida, y al retornar el
doctor Escobar, reasumió sus funciones municipales con un radio de acción más amplio, ya que absorbía las atribuciones antes reservadas a la Jefatura Política".

"El Presidente Municipal Dr. don Leopoldo Escobar, tomó empeño, para celebrar dignamente el Centenario de la Independencia, en montar una SALA DE OPERACIONES que llamó DR. Rafael Lavista en el Hospital Civil, logrando una donación de un magnífico arsenal quirúrgico por la colonia alemana".
Como era el año de la celebración del primer Centenario de la Independencia de México, y el Lic. don Luis García de Letona había dejado de ser el Jefe Político, se le rogó que continuara dentro del comité de festejos, ya que su capacidad y entusiasmo eran de gran utilidad para el brillo de los actos a celebrarse. El Dr. Escobar, Presidente Municipal, puso todo su empeño para lograr el mejor lucimiento en tan importantes fechas. Pero simultáneamente se le infiltraron en el movimiento de celebraciones, los antirreleccionistas Profr. don Manuel N. Oviedo, don Orestes Pereyra, don Hilario Carrillo y otros que aprovechaban las circunstancias para hacer su labor en contra del Gobierno del General Díaz, o sea, una lucha entre liberales y conservadores y el Dr. Escobar pertenecía a los últimos.
Llegó el día de la ceremonia del Grito y estrenando el Casino de la Laguna, recientemente terminado, desde el balcón central el Presidente Municipal Dr. don Leopoldo Escobar, empuñando la bandera nacional, con "voz sonora _dice Guerra , vitoreó a los héroes de la Patria y a México, y al vítor oficial respondió el pueblo (congregado en la plaza 2 de Abril): ¡¡Viva Madero!! ¡¡Viva México!!
Acto seguido, después del discurso oficial, en el kiosko de la Plaza de Armas (2 de Abril), se improvisó una tribuna popular donde varias gentes tomaban la palabra para gritar vivas a Madero, incitándose a la rebelión contra las autoridades porfiristas. Luego arengó a las multitudes el joven Eugenio Aguirre Benavides, que enardeció los ánimos y por varias horas permaneció el frenesí popular, gritando algunos MUERAN LOS CHINOS, que según ellos eran gentes con ingresos privilegiados con el manejo de las hortalizas y los comercios.
El Presidente Municipal dio órdenes de aprehender a don Eugenio Aguirre Benavides, lo que no se logró de inmediato por haberse ausentado, pero poco después lo encontró la policía y lo aprehendió, haciéndole el Dr. Escobar una dura reprimenda y poco después lo soltó, pero esto sólo sirvió para enardecer más los ánimos y la conspiración se hiciera más fuerte.
Don Francisco 1. Madero había escapado de San Luis Potosí y se había internado en los Estados Unidos de Norteamérica. De allá envió instrucciones secretas y copias del Plan de San Luis Potosí a varias de las personas adictas a su causa en diversos lugares de la República. A Torreón le llegó el 3 de Noviembre el sobre respectivo al Profr. don Manuel N. Oviedo con los documentos mencionados, para activar el estallido de la Revolución que ya era inminente.
Organizado, en lo posible, el Presidente Municipal que era apoyado por el Centro, decidió ir a México y logró que le proporcionaran quinientos fusiles y veinticinco mil cartuchos, regresando a Torreón para hacer frente a la situación reinante.
El Presidente Escobar se encontraba en una verdadera encrucijada por las rebeliones que surgían por todos lados. El 20 de Noviembre de 1910, fue el día clave para la rebelión en todo el país, y la autoridad perseguía a todas las cabezas visibles, logrando encarcelar al profesor Oviedo.
No obstante los problemas políticos y los cada vez más intensos ataques de revolucionarios, se efectuaron elecciones municipales, resultando reelecto el Dr. don Leopoldo Escobar, que llegado el 1° de enero de 1911 rindió protesta de ley para ese nuevo período de un año, que luego veremos, no terminaría.
Los primeros meses de 1911 fueron de constantes luchas, de defensas, de ataques e intrigas que muy pronto alcanzaron al propio Escobar. Dentro de las intrigas, se encontraba la muy hábil de su amigo el lng. Felicitos Villarreal, que llegó a ser acusado ante el Gobernador del Estado y el Jefe de la Zona Militar radicado en Monterrey y que era el general don Jerónimo Treviño, teniendo necesidad de ir a defenderse tanto a Saltillo como a Monterrey, a donde lo acompañó el propio Dr. Escobar, logrando salir con bien de las acusaciones y regresándose a Torreón libre de sus sospechas de ser partidario de los revolucionarios.
El Presidente Municipal luchaba infructuosamente en los primeros meses del año para detener los ataques que se le hacían ante el Gobernador Valle, por sus enemigos políticos, logrando que ese alto funcionario le retirara su confianza y su apoyo, al igual que lo hicieron los políticos de la Capital del país, reclamando al estado el pago de los quinientos fusiles que le proporcionaron al Dr. Escobar para organizar la defensa del Municipio.
Los maderistas que por todos lados cercaban a Torreón, ya del lado de Gómez Palacio y Lerdo, como de Matamoros, hacían prever un pronto ataque a esa plaza. El periódico TORREON INTERPRISE que sostenía la colonia Norteamericana, daba noticias alarmantes de la inseguridad en que se encontraban los negocios, principalmente de extranjeros. En marzo publicaba, entre otras cosas, que "los campos mineros de Velardeña y Asarco suspenderán sus trabajos el próximo l° de mayo, si el gobernador no modifica la disposición que acaba de poner de no arrastrar dinamita en las líneas del ferrocarril" . El gobierno temía que fuera utilizada por los rebeldes.
Más adelante sigue diciendo el periódico mencionado, que: " . . llegan noticias de que el jefe revolucionario Mariano López Ortiz se encontraba operando con sus fuerzas en las cercanías de la Mancha y el Aguaje, cerca de donde hace diez días los rebeldes habían puesto fuera de servicio la línea Central entre Zacatecas y Torreón... " ... De la información llegada anoche _se dice más adelante _ se desprende que Mariano López Ortiz con su gente atacó Cuencamé para rescatar a algunos de sus hombres que se le informaba estaban siendo maltratados...".
En Gómez Palacio, Dgo., el 9 de Mayo de 1911, donde se hacían cada vez más fuertes los revolucionarios, con muchas gentes que se les unían y figurando entre los jefes don Sixto Ugalde, Gregorio García, Orestes Pereyra y por el oriente de Torreón Benjamín Argumedo. (dice Guerra).
Ante la imposibilidad de sostenerse, Torreón fue evacuado. Dice Guerra lo siguiente: "El general Emiliano Lojero, jefe de las Fuerzas Federales, comprendiendo lo inútil de la resistencia ante la abrumadora superioridad numérica de las fuerzas revolucionarias resolvió evacuar la plaza, hecho que se verificó la madrugada del quince de mayo, saliendo por el Cañón del Huarache".
El Presidente Municipal también tuvo que abandonar el puesto y terminar así su administración municipal. Los revolucionarios que llegaron por la mañana a la Presidencia Municipal, destruyeron todo a su paso, mobiliario, papeles, etc.

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DON MIGUEL ROBLEDO
NOVENO PRESIDENTE MUNICIPAL DE TORREON, COAH. PROVISIONAL, DE
FINES DE MAYO AL 20 DE JUNIO DE 1911.





Al abandonar las fuerzas federales del general don Emiliano Lojero, la ciudad de Torreón, en la madrugada del 15 de mayo de 1911, fue tomada por las fuerzas revolucionarias, entre las que se encontraban los jefes como Jesús
Agustín Castro, Sixto Ugalde, Gregorio García, Orestes Pereyra, Benjamín Argumedo y don Emilio Madero, de la División del Norte, y con ello desaparecía el mando municipal del Dr. Leopoldo Escobar.

Los revolucionarios embriagados por el triunfo de tan importante acción que hizo caer la más grande ciudad lagunera, se dieron al saqueo y destrozos de muebles y archivos de las oficinas de Gobierno y particularmente la Presidencia Municipal que quedó de momento ACEFALA.

Para detener tantos desórdenes sin una cabeza que pusiera orden, los jefes que tomaron la plaza convocaron a una junta y en ella se acordó nombrar como Jefe de la Revolución en la plaza a don Emilio Madero, por ser más respetado debido al parentesco de hermano de don Francisco I. Madero, quedando convenido en General y Jefe de la Segunda División del Norte.

El día 21 del mismo Mayo de 1911 se firmaron los tratados de Ciudad Juárez, Chih., donde se "reunieron en el Edificio de la Aduana Fronteriza los señores Francisco S. Carvajal, representante del Gobierno del señor general don Porfirio Díaz; don Francisco Vázquez Gómez, don Francisco Madero Senior y el licenciado don José María Pino Suárez, como representantes los tres últimos de la Revolución para tratar del modo de hacer cesar las hostilidades en todo el Territorio Nacional...".

Con ese motivo el Presidente Díaz ofreció formalmente renunciar al poder, como lo hizo.

No he podido averiguar el día y por quien fue nombrado PRESIDENTE PROVISIONAL al señor don Miguel Robledo. Tal vez al designarse al señor don Emilio Madero como Jefe de las fuerzas de la ciudad, él le haya encargado los despachos más urgentes del Ayuntamiento, mientras se determinaba la designación del Profr. don Manuel N. Oviedo como el PRIMER PRESIDENTE MUNICIPAL NOMBRADO POR LA REVOLUCION TRIUNFANTE.

Es posible que a principios de la segunda quincena de mayo de 1911 se haya hecho cargo el señor Robledo de los asuntos municipales. Dice don Eduardo Guerra lo que sigue: "tras de breve gestión provisional de don Miguel Robledo, fue designado Presidente Municipal, el profesor don Manuel N. Oviedo
Mientras tanto se preparaba la llegada a la ciudad del señor don Francisco I. Madero González, quien dejaba los Estados Unidos por la frontera de Piedras Negras, Coah., llegando a Torreón el 4 de Junio de 1911 con destino a la ciudad de México para organizar el gobierno de conformidad con las bases del Plan de San Luis Potosí.
Al parecer don Miguel Robledo era un torreonense importante de la Revolución y de solvencia económica de consideración, ya que era el dueño de una de las buenas residencias de la ciudad, que todavía existe, construida con dos plantas, con patio al centro, arquería y corredores interiores, fachada de ladrillo y muy amplia. A esa residencia se cambió la Presidencia Municipal en 1916, según lo asienta el Lic. Homero del Bosque Villarreal en su libro Semblanza histórica de Torreón.
La residencia se encuentra en la Avenida Juárez No, 437 Poniente, del lugar que ocupaba desde 1907 en la Avenida Morelos N0 716 Pte.

Don Miguel Robledo permaneció en la Presidencia hasta el 20 de Junio de 1911, ya que el día 21 tomó posesión del cargo el profr. don Manuel N. Oviedo, en cuyo Cabildo figuró el señor Robledo como Séptimo Regidor.


     
     
   
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